INDICE
1. EL NACIONALISMO COMO IDEOLOGIA
1.1. Introducción
1.2. Orígenes del Nacionalismo
1.3. Evolución :
1.3.1. La Revolución Francesa
1.3.2. Las Revoluciones de 1848
1.3.3. La I Guerra Mundial
1.3.4. La II Guerra Mundial
2. EL NACIONALISMO VASCO
2.1. Antecedentes
2.2. Origen : Sabino Arana Goiri
3. EL PARTIDO NACIONALISTA VASCO
3.1. EVOLUCION HISTORICA E IDEOLOGICA
DEL PNV
3.1.1. Nacionalismo De Sabino Arana
3.1.2. De la muerte de Arana a la Dictadura de Primo De Rivera (1903-1930)
3.1.3. La Segunda República Y La Guerra Civil (1931-1939)
3.1.4. Cuarenta Años de Dictadura Franquista
3.1.5. De la Dictadura a la Democracia
3.2. EL PNV: AMBIGÜEDAD POLÍTICA
E INDEFINICIÓN IDEOLÓGICA
§ Del Integrismo a la Democracia Cristiana
§ Movimientos del PNV en el Sist. Político
3.3. EL PARTIDO NACIONALISTA VASCO HOY
3.3.1. El PNV como Partido-Comunidad dominante en la Autonomía Vasca Actual
3.3.2. El PNV : Presente Y Futuro
4. CONCLUSION
5. BIBLIOGRAFIA
1. APROXIMACION AL NACIONALISMO COMO IDEOLOGÍA
Un breve recorrido por su historia.
1.1. INTRODUCCIÓN
El Nacionalismo es una doctrina ideológica que considera la creación del Estado Nacional condición indispensable para realizar las aspiraciones sociales ,económicas y culturales de un pueblo. El nacionalismo se caracteriza ante todo por el sentimiento de comunidad de una nación, derivado de unos orígenes , religión ,legua e intereses comunes. Antes del siglo XVIII ,momento de surgimiento de la idea de Estado nacional moderno, las entidades políticas estaban basadas en vínculos religiosos o dinásticos: los ciudadanos debían lealtad a la iglesia o a la familia gobernante. Inmersos en al ámbito del clan, la tribu, el pueblo o la provincia, la población extendía en raras ocasiones sus intereses al espacio que comprendían las fronteras estatales.
Desde el punto de vista histórico, las reivindicaciones nacionalistas se generaron a raíz de diversos avances tecnológicos, culturales, políticos y económicos. Las mejoras en las comunicaciones permitieron extender los contactos culturales más allá del ámbito del pueblo o la provincia. La generalización de la educación en lenguas vernáculas a los grupos más desfavorecidos ,les permitió a estos conocer sus particularidades y sentirse miembros de una herencia cultural común que compartían con sus vecinos, y empezaron así a identificarse con la continuidad histórica de su comunidad. La introducción de constituciones nacionales y la lucha por conseguir derechos políticos, otorgaron a los pueblos la conciencia de intentar determinar su destino como nación. Al mismo tiempo, el crecimiento del comercio y de la industria preparó el camino para la formación de unidades económicas mayores que las ciudades o provincias tradicionales.
La mayor parte de las naciones modernas se han desarrollado de modo gradual sobre la base de unos vínculos compartidos, tales como la historia ,la religión y la lengua.
1. 2. ORIGENES DEL NACIONALISMO MODERNO
Los inicios del Nacionalismo moderno se remontan hasta la desintegración, al final de la edad media, del orden social feudal y de la unidad cultural (en especial religiosa) de varios Estados Europeos .La vida cultural europea estaba basada en la herencia común de ideas y actitudes transmitidas a través del Latín, el idioma de las clases con formación. Todos los europeos occidentales profesaban entonces la misma religión : El Catolicismo.
El derrumbe del sistema social y económico dominante , el Feudalismo, vino acompañado del desarrollo de comunidades más grandes, interrelaciones sociales más amplias y dinastías que favorecieron los valores nacionales para conseguir los apoyos a su dominación. El sentimiento nacional se vio reforzado en algunos países durante la reforma, cuando la adopción del catolicismo o del protestantismo como religión nacional actuó como fuerza de cohesión colectiva adicional.
1.3 EVOLUCION
1.3.1 LA REVOLUCION FRANCESA
El gran punto de inflexión en la historia del Nacionalismo en Europa fue la Revolución Francesa . Los sentimientos nacionales franceses se habían encarnado hasta ese momento en la figura de su rey, pero como resultado de la Revolución, la lealtad al monarca fue sustituida por la lealtad a la patria. Francia alcanzó un gobierno representativo cuando la Asamblea Nacional sustituyó en 1789 a los Estados Generales, cuerpo asambleario que reunía en grado de representatividad desigual al clero, la aristocracia , y el pueblo. Del mismo modo, la administración territorial, anteriormente muy regionalizada, fue sustituida por otro sistema muy centralizado y que imponía instituciones y leyes comunes a todos los ciudadanos. Las tropas francesas transmitieron este espíritu nacional derivado de la ilustración a otros países y áreas geográficas, como Latinoamérica, que impregnada de los ideales de liberación e independencia iniciaría pronto su proceso de emancipación.
La aparición del Nacionalismo en Europa coincidió cronológicamente con el inicio de la Revolución Industrial ,que favorecía el desarrollo económico nacional y, ligado a éste, la aparición de una clase burguesa que no tardaría en reclamar gobiernos representativos sancionados por constituciones liberales. A nivel cultural, surgieron adscritas al romanticismo numerosas obras literarias nacionales que expresaban las tradiciones y el espíritu común de cada pueblo, concediendo nueva importancia a los símbolos nacionales de todo tipo (festividades nacionales , día de la Patria ,etc... ).
1.3.2. LAS REVOLUCIONES DE 1848
Las Revoluciones de 1848 marcaron el despertar de la conciencia nacional de distintos pueblos europeos. Ese año, alemanes, italianos, y otros grupos sometidos a estados plurinacionales, como los imperios austríaco, ruso y otomano, iniciaron sus primeros pasos hacia la unidad y el establecimiento de sus respectivos estados nacionales.
Aunque las experiencias revolucionarias del 48 fracasaron, sus ideales y objetivos se afianzaron en la mentalidad de los pueblos con el paso de los años. Así, por ejemplo, tras dos complejos procesos de Unificación, Italia y Alemania lograron verse constituidos como entidades políticas independientes con los nombres de reino de Italia (1861) y de II Imperio alemán (1871) respectivamente.
La historia de Europa entre 1878 y 1918 estuvo en gran parte determinada por las aspiraciones de los pueblos sin Estado para llegar a tenerlo, esquivando su sujeción a los imperios en los que estaban integrados políticamente. De forma muy concreta, la situación de todos los pueblos balcánicos englobados bajo el dominio otomano generó la llamada Cuestión Oriental, motor de gran número de conflictos que se perpetuarían durante el siglo XX.
1.3.3. LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL
La primera Guerra Mundial, originada por la preeminencia de las políticas nacionales sobre los intereses de la paz común, colmó las aspiraciones de los pueblos centroeuropeos. Cuando Estados Unidos se incorporó a la contienda, su presidente Woodrow Wilson proclamó el principio de autodeterminación nacional como uno de los pilares básicos en que habría de basarse la estabilidad de la sociedad internacional una vez que acabara el conflicto.
El final de la Guerra y sus tratados parejos (Versalles, Trianón, Brest-Litovsk, ...) supusieron el final del régimen imperial en muchos países europeos (Alemania, Austria, ...) y el surgimiento de nuevos Estados nacionales independientes, tales como Estonia, Letonia, Checoslovaquia, Yugoslavia y Hungría. Pero a pesar de este paso adelante en la cuestión nacional, los problemas nacionalistas continuaron en esta zona Europea , ya que las nuevas entidades políticas creadas absorbieron a minorías étnicas o lingüísticas, que comenzaron a reclamar a su vez la independencia o determinadas modificaciones territoriales.
La radicalización del nacionalismo durante y después de la I Guerra Mundial tuvo un claro origen: la aparición del Fascismo como fórmula de exaltación de una ideología que pretendía encontrar una salida a la crisis económica, de la que se culpaba al fracaso del Liberalismo, evitando la vía comunista. El fascismo en Italia y el nacionalsocialismo en Alemania se presentaron como regímenes totalitarios que intentaban destruir la oposición y aglutinar todos los recursos del Estado en la realización de un programa de engrandecimiento nacional. Dado que una política semejante chocaba con los intereses e incluso con la supervivencia de otras naciones, la guerra generalizada en Europa se hizo inevitable.
Otra de las consecuencias importantes de la I Guerra Mundial fue la aparición de cierto tipo de nacionalismos en Asia y Africa , como consecuencia de las oleadas de Independencia de las colonias , era el comienzo del fin del Imperialismo.
1.3.4. EL NACIONALISMO DESDE LA II GUERRA MUNDIAL
La penetración del nacionalismo en las colonias se aceleró con la segunda Guerra Mundial. Los imperios británico, francés y holandés en Asia fueron derrotados por los japoneses consiguiendo el apoyo de numerosos grupos nacionalistas durante la ocupación de sus territorios. Las colonias también se vieron debilitadas por las consecuencias militares y económicas de la guerra y de la expansión del poder soviético. En su propaganda, la Unión soviética subrayaba en primer término el derecho de las colonias a la Autodeterminación e Independencia .
El nacionalismo se dejó ver por todo el globo; hacia 1957 se había extendido por toda Asia, parte de Africa y Oriente Próximo ,acabando con casi todos los imperios coloniales europeos.
Al comenzar la década de 1990, el nacionalismo sigue siendo una fuerza muy poderosa en la política Internacional:
Las aspiraciones nacionalistas opuestas de israelíes y palestinos siguen generando inestabilidad política en Oriente Próximo. En Europa del Este, donde las pasiones nacionalistas habían permanecido sometidas por la presión de los sistemas comunistas de la II Guerra Mundial, el declive del comunismo ha provocado la desintegración de la Unión Soviética en numerosos estados independientes que se identifican territorialmente con sus antiguas repúblicas.
Otros dos graves conflictos generados por el nacionalismo extremo son la Guerra de la antigua Yugoslavia, y el actual y controvertido conflicto de Kosovo, en el que se está poniendo en tela de juicio la legitimidad de las acciones de la ONU.
2. EL NACIONALISMO VASCO
2.1. ANTECEDENTES:
Antecedentes Remotos : Estos van desde los escritores vascos de los siglos XV, XVI, y XVII, que ponen en circulación una serie de mitos históricos sobre el origen del pueblo vasco, lengua y fueros, hasta el siglo XIX, en que todos estos supuestos son refutados . Es entonces cuando aparece uno de sus precursores más relevantes : Joseph-Agustín Chaho (1811 – 1858) considerado el primer nacionalista vasco “avant la lettre” ,ya que de al arranca la interpretación de la primera Guerra Carlista como una guerra de liberación nacional ,en la que los carlistas vascos no luchaban por Don Carlos, sino por la independencia del pueblo vasco. De todos modos este autor nunca será reivindicado por el PNV debido a su marcado anticlericalismo.
Dejando a un lado los antecedentes remotos, los historiadores hablan de tres coordenadas históricas que contribuyen a la aparición del movimiento nacionalista en Euskadi, a saber; La literatura fuerista, las guerras carlistas (1833-1839 y 1872-1876) y las aboliciones forales subsiguientes (1839-1845 y 1876-1877) y por último y factor fundamental para la nueva historeografía vasca : la Revolución Industrial de Vizcaya:
El régimen fiscal aprobado por Cánovas para las Vascongadas en 1878, supuso una importante autonomía económico-administrativa que benefició a la gran burguesía vizcaina en detrimento del proletariado industrial. Este en gran medida inmigrante y abscrito al socialismo, comenzó a reivindicar sus demandas sociales en lo se llamó etapa de Guerra sin Cuartel o etapa de socialismo militante, que llevó a varias huelgas generales y parciales.
Estos factores sociales , junto al retroceso de la religión católica, de las costumbres tradicionales, y de la lengua vasca, hicieron reaccionar a sectores de clases medias o pequeña burguesía urbana, con postulados ruralistas y antiindustrialistas. Era la guerra entre el gran caserío vasco y el cada vez más contaminado Bilbao Industrial .Como rechazo a esa industrialización, a la oligarquía liberal y a los obreros foráneos socialistas nació el primer nacionalismo vasco , caracterizado por su carácter tradicionalista e integrista.
2.2. ORIGEN DEL NACIONALISMO VASCO
Pero sin lugar a duda, el nacionalismo vasco como movimiento político nace con Sabino Arana Goiri (1865-1903) ,quién le dota de una ideología, una prensa y un partido. El tradicionalismo e historicismo de Arana , suplantaba la realidad histórica por una invención o idealización del pasado, a la cuál denominó “La tradición ”. Arana sustituye la historia real por una “mitología retrospectiva ” con el fin de despertar la conciencia de la Nación Vasca, pero siendo fieles a la verdad cabe decir que su imagen de la historia fue contradictoria, alternando la idealización de los antiguos vascos (libres y felices) con una catastrófica visión ,lo que el llamaba “decadencia de diez siglos “.
Como ha escrito Javier Corcuera , el nacionalismo de Arana fue “ el grito de un tradicionalista que se revela contra la revolución industrial vizcaína y sus consecuencias” . De ahí que los dos movimientos políticos de los que procedía el primer nacionalismo vasco sean el Fuerismo y el Tradicionalismo , en sus dos versiones, carlista e integrista.
Podemos concluír así que el primer nacionalismo vasco es profundamente clerical y antiliberal . Para Arana Fueros vascos y constitución española son incompatibles, y la finalidad última de su doctrina no es política sino religiosa: busca salvar a los vascos escatológicamente , y para ello el recurso a la independencia no es más que el hecho necesario para separarse de la España liberal (de la que provienen todos los grandes males que afligen a la Vasconia) y alcanzar la salvación celestial del pueblo vasco.
3. EL PARTIDO NACIONALISTA VASCO
3.1. EVOLUCION HISTORICA E IDEOLOGICA
3.1.1. NACIONALISMO DE SABINO ARANA
De la transformación brusca de vida y de gobierno de Euskadi, surgirá el nacionalismo vasco como sentimiento que se plasmará en un movimiento políticamente estructurado en 1895, el EAJ/PNV (Euzko Alderdi Jeltzalea / Partido Nacionalista Vasco), fundado por Sabino Arana Goiri (1865-1903).
Los historiadores distinguen tres etapas bien diferenciadas en el pensamiento del fundador del PNV : la de 1893 a 1898 ,la de 1898 a 1902, y la controvertida “evolución españolista” del último año de su vida.
Veamos esa evolución:
La primera etapa es la más radical, donde sus planteamientos son más extremos y antiespañolistas . Arana formula un nacionalismo esencialista, cuyas esencias son la Raza Vasca y la Religión Católica. En esta fase, Arana se declara a sí mismo como ...” Un bizkaino anti-carlista, anti-integrista, anti-euscalerriano, anti-conservador, anti-fusionista y anti-republicano “...En una palabra, anti-liberal y anti-español. Para dar fe de ello, inventa el vocablo Euzkadi (conjunto de “euzkos” , o vascos de raza) , y en la Euskadi independiente de Arana sólo cabrían los vascos de raza y católicos confesionales que comulgasen con su famoso lema : JEL, Jaun-Goikua eta Lagi-Zarra, Dios y Patria.
La segunda etapa transcurre entre 1898 y 1902, para explicarla debemos tener en cuenta el contexto histórico en el que se encontraba Arana ; se trata del año del “Desastre español” por la pérdida de las últimas colonias , por lo que es una etapa en la que cobran auge los nacionalismos periféricos . Por otra parte, en 1898 ingresa en el PNV el grupo fuerista de la Sociedad Euskalerría de Bilbao, mientras es elegido Arana diputado provincial de Vizcaya por Bilbao. Fue el primer éxito electoral del PNV .
Desde entonces el planteamiento Aranista evoluciona haciéndose más moderado; deja de condenar la industrialización, y la apoya como nuevo factor de diferenciación y de superioridad del Pueblo Vasco sobre el resto de la península. Consecuentemente abandona su anti-bilbainismo, y se percata de que el Euskera no debe ser sólo una lengua rural.
Pero esta moderación política no fue acompañada de una evolución ideológica similar, ya que mantiene las tesis básicas de su doctrina acerca de la raza y la religión . Es decir ,seguía siendo claramente independista ,pero mitigando las connotaciones más extremistas de su doctrina. De modo que desde 1898 la dualidad de la doctrina independista y la praxis autonomista quedó planteada en el PNV, en cuyo seno convivían ya dos sectores dispares:
§ Aranistas radicales , procedentes de las filas carlistas o integristas
§ Burgueses moderados o euskalerriacos , vinculados al fuerismo liberal
En el último año de su vida (1902-1903) se dio la controvertida “evolución españolista” de Sabino Arana, que fue el intento de resolver esa contradicción entre la teoría y la práctica mediante la renuncia a la independencia de Euskadi y la aspiración a lograr una autonomía lo más radical posible dentro de la unidad del pueblo español. Para ello, el propio Arana propugnó la desaparición del PNV y su sustitución por una denominada “Liga de Vascos Españolistas” en la linea de la “Lliga” Catalana.
En noviembre de 1903 Arana muere prematuramente, y su sucesor Angel Zabala, se apresuró a enterrar dicha evolución españolista.
En adelante subsistirá la lucha interna entre los dos sectores del nacionalismo vasco: El moderado (ambiguamente autonomista) , y el radical (claramente independista) . Este hecho será una constante en la vida del PNV , el debate ideológico entre independencia y autonomía provocará importantes escisiones y reunificaciones en sus filas.
3.1.2. DE LA MUERTE DE ARANA A LA DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA (1903 – 1930)
Tras la muerte de Sabino Arana, su carisma se transformó en mitificación, era recordado como el mesías o redentor del pueblo vasco. Este fenómeno supuso que pervivieran los elementos ideológicos mágico-tradicionales en el Partido Nacionalista Vasco.
El PNV mantuvo intacta la concepción de nación de su fundador con sus rasgos característicos, por ello no resulta extraño que el manifiesto tradicional del PNV, basado en los principios del lema sabiniano JEL y aprobado en la asamblea de 1906 , estuviese vigente hasta la guerra Civil (1936). Es decir, que la ideología del PNV siguió caracterizándose por una orientación clerical y derechista, rechazando cualquier intento de evolución hacia la izquierda liberal y aconfesional. En consecuencia, los nacionalistas partidarios de la izquierda liberal se vieron obligados a escindirse del PNV para crear sus propios partidos, aunque sin mucho éxito.
El hecho de que la ideología aranista permaneciese intacta no impidió que a la hora de concretarla en la práctica surgiesen graves problemas en el seno del partido. El enfrentamiento tenía lugar entre las dos corrientes existentes desde 1898 que permanecían en continua lucha por hacerse con el control del partido: los sabinianos radicales e independentistas ,procedentes de la pequeña burguesía y defensores de la ortodoxia del primer Arana , y los burgueses euskalerriacos , más moderados y autonomistas . Mientras tras la muerte de Arana predominaban los sabinianos con su racismo, antiespañolismo e integrismo religioso, a partir de 1906-1908 la burguesía euskalerraica controla el PNV , y sigue una vía posibilista que le llevará a alcanzar la alcaldía de Bilbao.
Llama la atención el hecho de que esta burguesía política del PNV , a pesar del éxito electoral, sea incapaz de alterar la doctrina aranista. Por el contrario, arrumbó sus aspectos más arcaicos y míticos, más tradicionalistas y antidemocráticos, con un pensamiento moderno al estilo de la Lliga Regionalista de Cataluña.
Luis Eleizalde y Kizkitza , discípulos de Arana y directores de la revista y el diario Euzcadi respectivamente, fueron los ideólogos que se encargaron de compatibilizar los dos aspectos contradictorios que seguía caracterizando al PNV: la ortodoxia doctrinal aranista y la praxis política autonomista. Estos personajes afirmaban que la independencia no era un fin en sí mismo sino un medio, y que más importante que la independencia de la Nación Vasca era su supervivencia . Por ello el nacionalismo debía anteponer la acción social y cultural a la política.
La primera Guerra Mundial, fue muy favorable para un PNV que se resentía de sus propias contradicciones. Como consecuencia de los tratados de paz, se aplicó el “principio de las nacionalidades “a los países centro-europeos. Consecuentemente tuvo lugar un nuevo auge de los nacionalismos y del sentimiento de pertenencia a una Nación . Así se reflejó en el País Vasco, donde en 1917 y 1919 tuvieron lugar los primeros grandes éxitos electorales del PNV: en Vizcaya controló el Ayuntamiento de Bilbao, la Diputación y cinco de los seis diputados al congreso. Fue entonces cuando tuvieron lugar en las Cortes las primeras reivindicaciones de autonomía para el País Vasco, llegando incluso a elaborarse un proyecto de Estatuto.
El PNV, que desde 1916 se hacía llamar Comunión Nacionalista Vasca, no tuvo graves disensiones internas mientras le acompañó el éxito, pero a raíz de la crisis de posguerra (1919) , con las derrotas electorales ante la Liga de Acción Monárquica y el socialismo de Prieto en Vizcaya, las juventudes del PNV se enfrentaron abiertamente a la política de la dirección Comunionista, lo que les llevó a ser expulsadas . En el verano de 1921 este joven grupo, liderado por Elias Gallastegui crea de nuevo el Partido Nacionalista Vasco.
El nuevo partido representaba a la pequeña burguesía radical e independentista, siendo aranistas a ultranza . Los aberrianos, así llamados por su periódico Aberri en Bilbao, siguiendo el modelo del nacionalismo irlandés, organizaron grupos sectoriales y llevaron a cabo una campaña de agitación contra la Guerra española en Marruecos por su imperialismo. Apoyaron la alianza de los nacionalismos periféricos del Estado español para conseguir la independencia de Euskadi, Cataluña y Galicia . Con ese fin sellan en vísperas del golpe militar La Triple Alianza (Barcelona , 11 de Septiembre de 1923 ).
La Dictadura del general Primo De Rivera (1923 – 1930), supuso una congelación del activismo político del PNV. El general toleró los nacionalismos moderados o comunionistas, pero reprimió a los radicales o aberrianos, cuyos dirigentes fueron encarcelados o se exiliaron en Francia y América.
3.1.3. LA II REPUBLICA Y LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA (1931 – 1939)
En 1930, durante la “ Dictablanda” del general Berenguer, el nacionalismo vasco resurge y se reorganiza. Tiene lugar la reunificación de Comunión y Aberri en el nuevamente denominado Partido Nacionalista Vasco, que culmina en la Asamblea de Bergara (16 noviembre de 1930) ,donde se decide mantener la doctrina de Arana sintetizada en el lema JEL, Dios y Ley Vieja.
Aunque este trabajo pretende dar una visión general de lo que fue la evolución ideológica del PNV, cabe hacer un alto en el camino para hablar de otro partido, el ANV, Acción Nacionalista Vasca, que si bien fracasó pronto políticamente, trazó el sendero por el que transcurriría después el PNV: Una minoría procedente sobre todo de la Comunión, no aceptó los postulados de la Asamblea de Bergara. Esta minoría pretende la renovación del nacionalismo, y para ello fundan un nuevo partido (ANV) de carácter liberal y aconfesional, que se alía con el bloque republicano-socialista en las elecciones municipales que darán lugar a la II República en Abril de 1931. El ANV fue un pequeño partido extraparlamentario que tuvo una actuación muy destacada en la lucha por el Estatuto de Autonomía, ya que éste fue su eje de actuación política convirtiéndose en el partido vasco más estatutista de la época.
Dentro del campo nacionalista, el ANV supuso una gran novedad por varios motivos:
ü No Aranismo ni Foralismo
ü Izquierdismo (moderado)
ü Aconfesionalismo y Liberalismo
ü Concepción unitaria de Euskadi
ü Relega el tema de la Raza Vasca
ü Combate en la Guerra Civil por la Euskadi autónoma y por la democracia española.
Volviendo al tema que nos ocupa, la II República, fue la etapa de gran esplendor para el Partido Nacionalista Vasco, que creció enormemente llegando a ser el partido hegemónico de Euskadi. Como ya se comentó, a nivel ideológico apenas se renovó, pues mantuvo inalterable la doctrina de su fundador. Si bien atenuó sus componentes más reaccionarios como el racismo y el integrismo religioso, y se preocupó más por los problemas sociales adoptando postulados socialcristianos.
Por otra parte, vuelve a aparecer la contradicción Teoría-Praxis. En esta etapa fue notable la evolución política del PNV, acercándose a posturas democrático-liberales de la mano de jovenes diputados como Aguirre, Irujo o Jáuregui. Su estrategia política se centró en la consecución de la autonomía de Euskadi dentro de la república “integral” española, primero yendo con la derecha clerical y antirepublicana (Estatuto de Estella de 1931), y al final aliándose con el Frente Popular (Estatuto de 1936).
Aún siendo la autonomía su objetivo inmediato, el PNV consideraba el Estatuto como un simple medio o primer paso hacia su meta, que seguía siendo la restauración de los fueros o la creación de un Estado Vasco, confirmando así su doble carácter ; autonomista e independista .
El PNV fue sin duda el mayor protagonista del proceso estatutario vasco, y sirviéndose de la Herencia que le había dejado el ANV, fue el partido que más capitalizó el Estatuto políticamente.
La Comunidad nacionalista vasca de los años 30, hegemonizada por el PNV, no se ciñó al ámbito político, sino que abarcó también el mundo del trabajo y de la cultura. El poder propagandístico del PNV era enorme; disponía de cuatro diarios, una decena de semanarios, un diario deportivo y varias editoriales, con lo que pretendía divulgar su ideología por todo Euskadi. Pero esta propaganda necesitaba cierta organización, así que en 1933 se dota de un complejo Reglamento orgánico de carácter confederal y estatal, que hace de él un verdadero embrión de Estado, un partido “atrapalo todo” , o como diría el propio Aguirre:
...El Partido Nacionalista Vasco no es un partido como otro cualquiera; es la Patria Vasca en marcha...
Tras la gran expansión política y organizativa de 1931-1933, el PNV se estancó y entró en crisis en 1934, lo que se reflejó en su importante retroceso electoral de 1936. Pero la principal manifestación de esa crisis fue la separación del grupo aberriano de Jagi–Jagi (semanario bilbaíno portavoz de la Federación de Montañeros de Vizcaya) a comienzos de 1934.
Jagi–Jagi , liderado de nuevo por Gallastegui, se caracterizó por:
Þ Radicalismo antiespañolista e independentista
Þ Rechazo a la política autonomista del PNV en la República
Þ Anticapitalismo
Este grupo, aunque contó con la simpatía de viejos nacionalistas como Luis Arana (hermano de Sabino Arana), no obtuvo el éxito de su antecesor Aberri, y ni siquiera llegó a constituirse como partido.
El estallido de la Guerra Civil, obligó al PNV a abandonar la neutralidad y a decantarse por uno de los dos bandos en controversia: Si en Álava y Navarra adoptó una actitud de No oposición, e incluso de contemporización con el alzamiento militar. En Vizcaya y Guipúzcoa se posicionó a favor de la República y la Democracia, y en contra de la Monarquía y el Fascismo. Todo ello con el objetivo primordial de alcanzar la autonomía vasca que estaba a punto de ser aprobada por las cortes republicanas.
El 1 de Octubre de 1936 se aprueba el Estatuto, y seis días después se forma el primer gobierno vasco de coalición PNV / Frente Popular, con clara hegemonía nacionalista. El PNV se volcó política y militarmente en la rápida construcción de un Estado Vasco cuasiindependiente y en la defensa de su territorio, ofreciendo una tenaz resistencia a la ofensiva franquista sobre Vizcaya. Pero tras la pérdida de la efímera Euskadi autónoma en Junio de 1937, la dirección del partido decide abandonar la lucha y negociar la paz. Esto terminó en el desastre de la Rendición de los batallones nacionalistas (Euzko Gudarostea) en Santoña ,( “Pacto de Santoña”, agosto de 1937).
Al cavo de medio siglo de existencia, el PNV se había extendido por gran parte de la geografía de Vasconia y había llegado a construir una amplia comunidad interclasista nucleada entorno a él mismo. Aún así, a la altura de 1936 el nacionalismo en Euskadi no era la ideología hegemónica, y es que el País Vasco se caracterizó por un intenso pluralismo político, social y cultural. Pluralismo que se vio truncado como consecuencia de la Guerra Civil.
3.1.4. CUARENTA AÑOS DE DICTADURA FRANQUISTA
La Dictadura de Franco supuso una censura y un retroceso en el desarrollo del nacionalismo vasco, al que forzó a marchar al exilio, vivir en la clandestinidad o sufrir la cárcel. En ésta se encontraban bastantes dirigentes del PNV, que habían quedado atrapados al fracasar el llamado “Pacto de Santoña”. Una vez que salieron de prisión (años 40), algunos de ellos pasaron a dirigir la resistencia vasca al régimen de Franco.
El Gobierno Vasco y el PNV, a través de su organización Euzko Anaitasuna (Hermandad Vasca) se ocuparon eficazmente de la asistencia a los exiliados en Francia mediante la creación de hospitales, colonias infantiles, refugios...Para ello contaron con la ayuda de relevantes personalidades francesas que se posicionaron a favor de los nacionalistas vascos en la guerra, y fundaron la Liga Internacional de Amigos de los Vascos (1938).
Estalla la II Guerra Mundial, y el Gobierno Vasco queda acéfalo al exiliarse Aguirre a América. El diputado Manuel Irujo funda y dirige en este momento el Consejo Nacional Vasco en Londres, y plantea la creación de una Comunidad Ibérica de Naciones. Pero su actividad cesó con la reaparición de Aguirre, que vuelve a presidir su Gobierno desde Nueva York.
El término de la II Guerra Mundial, con la derrota de las potencias fascistas, dio lugar a un momento de gran optimismo, pues la caída de la Dictadura parecía inminente. Fueron los años dorados de la oposición en el exilio (1945-1947), a ello contribuyó en buena medida el PNV, que volvía a formar parte del gobierno republicano. Una vez más el PNV daba muestras de su pragmatismo político, al mismo tiempo que se estrechaban los lazos con los catalanistas y galleguistas en la “Alianza Galeuzca”.
Sin embargo, el optimismo de Aguirre y de su partido, no fue confirmado por los hechos, ya que el régimen franquista sobrevivió al aislamiento internacional (condena de la ONU) gracias al cambio de coyuntura internacional con el comienzo de la Guerra Fría. Aguirre y el PNV se alinearon incondicionalmente con Estados Unidos, como prueba la intensa colaboración de los servicios de información del PNV con el servicio de inteligencia norteamericano.
Perdidas las esperanzas de regresar pronto a Euskadi, la década de 1950 fue la fase más anodina y de menor actividad del nacionalismo y del PNV contra la Dictadura. El acto más importante del Gobierno Vasco, siempre controlado por el PNV, fue el Congreso Mundial Vasco, celebrado en París en 1956.
Aún así, durante la época franquista, el PNV consumó su evolución político-idelógica iniciada en los años 30 al integrarse en 1946 en la democracia cristiana: en este año fue fundador de los Nuevos Equipos de Demócratas Cristianos. Por otra parte el PNV fue un decidido partidario de una Europa unida y federal, basada en los pueblos más que en los Estados, por ello impulsó la formación del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo (presidido por Irujo).
También fue en esta etapa (1959), cuando un grupo de estudiantes nacionalistas denominados EKIN (hacer), provenientes de las juventudes peneuvistas, y disconformes con la actuación del partido, se escinden y fundan una nueva organización que a lo largo de los años se ha hecho tristemente famosa: ETA , Euskadi ta Askatasuna (Euskadi y Libertad),caracterizada por su nacionalismo radical y por el activismo armado contra el Estado Español. A la larga ETA va a suponer la ruptura más trascendental de toda la historia del PNV, y del movimiento nacionalista vasco en general. Será la que mayores consecuencias va a tener tanto en la segunda mitad del franquismo como en la democracia actual, puesto que acabará dividiendo al nacionalismo vasco en dos sectores antagónicos, según acepten o no los métodos violentos para alcanzar su objetivo: la independencia de Euskadi.
Txalaparta, en su libro “La escisión del PNV. EA, HB, ETA y la deslegitimación del Estado español en Euskadi Sur”(Bilbao, 1988),afirma que la aparición de ETA en la escena nacionalista vasca fue un hecho crucial, pero no por su escisión del PNV, sino porque con ella nacía un nuevo nacionalismo vasco ...”..Un nuevo nacionalismo vasco que va a reclamar, ahora ya simultáneamente, la soberanía nacional y la independencia de Euskadi junto con la revolución socialista..” Este autor critica la inacción del PNV durante la década de los 50: ...”La burguesía nacionalista vasca, de la que es expresión política la cúpula del PNV, encuentra que no le va tan mal, ni mucho menos, con la dictadura”. (...) “Y desean una Euskadi en libertad, pero sin huelgas, sin emociones, sin quebraderos de cabeza, con un orden social como el de ahora, que recuerde la paz de los cementerios y con tal de que sean el competidor o el trabajador quienes tengan que hacer de difuntos”...
Según Txalaparta, ETA nace para arrastrar al PNV a la acción, para subsanar la insana situación del nacionalismo burgués vasco. Tenga o no razón, lo cierto es que el PNV continuó su andadura política desde el rechazo absoluto a cualquier forma de violencia, esto es, a ETA.
Continuando con la andadura histórica y evolución del PNV; En 1960, empezaba otra etapa del nacionalismo vasco. El 26 de Marzo muere José Antonio Aguirre, Lehendakari en el exilio que contaba con las simpatías de EKIN-ETA. Le sucede Leizaola, otro prestigioso líder nacionalista que había pasado 25 años en el exilio, pero no sólo no cuenta con el apoyo de los radicales, sino que es considerado por ellos como ...”Un traidor del Pueblo Vasco que vendería su alma al Diablo con tal de estar en el poder”....Esto deteriorará las relaciones PNV-ETA de un modo determinante en el futuro.
Con Leizaola se siguieron manteniendo los mismos objetivos . La política internacional y europeísta del PNV cobraba cada vez más importancia; la presencia vasca continuó en foros y cancillerías internacionales, en el departamento de Estado, en el Movimiento Europeo, en las Cancillerías europeas, en la Unión de Partidos Demócratas Europeos o en la Internacional Demócrata Cristiana. Los nombres de Joseba Rezola, Juan Ajuriaguerra, Landaburu o Irujo estaban íntimamente unidos a la historia de la Democracia Cristiana y de las iniciativas europeístas en el continente.
En 1962 se celebró el Congreso de Munich, organizado por el Movimiento Europeo, con una extraordinaria presencia vasca.
Cada vez más, la estructura clandestina nacionalista en el interior de Euskadi irá cobrando mayor importancia, preparándose para la posibilidad de la caída de la Dictadura. El PNV vuelve a utilizar los mismos mecanismos con los que años atrás consiguiera su implantación en todos los ámbitos de la vida vasca: grupos culturales, deportivos o folklóricos, y en 1964 organiza, por primera vez desde la Guerra Civil, el “Aberri Eguna”(día de la Patria Vasca) en el interior del País Vasco, con presencia de miles de personas.
Las nuevas generaciones van tomando el relevo a los que durante años habían mantenido vivo al nacionalismo vasco. No era fácil mantener toda la actividad exterior de los años anteriores; primero ya no disponían de recursos económicos como para poder estar representados en todas las instituciones, y además, eran ya demasiados años de exilio, de desgaste de muchos de los que habían participado en esta política.
En Enero de 1966, se publica una declaración política en la que definía el programa nacionalista y en el que se destacaban como puntos básicos de su acción política, la democracia, la autodeterminación, y la construcción de la Europa de los Pueblos.
3.1.5. DE LA DICTADURA A LA DEMOCRACIA
De la mano de Leizaola, el Gobierno Vasco en el exilio se mantendría hasta que la muerte de Franco abría nuevas expectativas para Euskadi.
La Guerra Civil y los 40 años de dictadura posteriores habían dejado una sociedad fragmentada que era necesario reorganizar y construir desde el legado de intolerancia que la dictadura dejaba tras de si. Se iniciaba un nuevo proceso; el Estado español optaba por un modelo que rechazaba la ruptura con el régimen anterior y apostaba por una “Transición” hacia un régimen democrático.
El PNV supo adaptarse al nuevo período que nacía; durante 40 años había mantenido sus estructuras, en la clandestinidad en Euskadi y el exilio en el exterior, y había renovado, poco a poco sus cuadros dirigentes y sus programas:
En 1977 presentaba en Pamplona un nuevo programa, acorde con las necesidades que demandaba la sociedad de finales de los años 70, y reclamaba una amnistía que supusiera un nuevo punto de partida para todos. En muy pocos años lograba reconstruir y potenciar, municipio por municipio, la compleja y eficaz estructura municipal que le había sido arrebatada con la Guerra Civil. Por otra parte, aceptaba participar en el proceso democratizador, pero no aceptó la actual Constitución cuando esta se redactó. El PNV reconocía el gran paso que suponía el nuevo texto, pero proponía para dar su asentimiento que se aceptara la restitución de los fueros vascos abolidos en 1839. Como no se llegó a un acuerdo con el resto de fuerzas políticas del Estado, el PNV aboga por la abstención vasca ante la nueva Constitución, y así quedó reflejado en las urnas del País Vasco.
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